Descripción:
El Levantamiento indígena en Ecuador y la Marcha por el territorio y la dignidad en Bolivia, en junio y agosto de 1990, tornaron socialmente relevante el irresuelto “problema indígena” y abrieron un extraordinario período de luchas y transformaciones en los imaginarios nacionales en ambos países. Este “problema” es recurrente desde la fundación de las repúblicas, a principios del siglo XIX1, pero la novedad de la emergencia indígena en los ochenta y noventa se explica por las nuevas condiciones del contexto, que posibilitó a los movimientos indígenas el acceso a espacios, discursos y recursos de poder, para hacer visibles y enunciables sus demandas. Un contexto caracterizado por la “crisis” o “desubicación” de la identidad nacional, producto del proceso de globalización y de la revalorización de lo local.