Descripción:
Comprender una labor significa ser capaz de realizarla y, más aún, de discriminar el valor de la misma en su exacto sentido de orientación y definición literaria o ideológica. De allí que, fatalmente, tienen que ser bien pocos los espíritus dilectos que vengan a vincularse al movimiento editorial de ANTORCHA.
Por otra parte, en la actualidad, el mercado del libro entraña toda una verdadera tragedia: diversos elementos de la vida moderna, como el cine, el automóvil, los deportes y, principalmente, la radiotelefonía, son los enemigos de la lectura y, en especial, los enemigos de la venta de libros. Tal afirmación, hecha últimamente por Sinclair Lewis, está pintando con los colores más vivos las condiciones en que el libro tiene que luchar en contra de dichos elementos.
Y en el Ecuador descorramos el velo, además de estos comunes enemigos del libro anotados por Lewis, se presentan otros y hacen su denuncia en forma de egoísmo, intemperancia, intransigencia, etc., que, con o sin intención, ahogan todo esfuerzo en aquella atmósfera tan peculiar de nuestra idiosincrasia: la egolatría.